
Cientos de fieles devotos a la Virgen del Carmen llegaron este 16 de julio a celebrarla a su Santuario en la Plaza de Armas, Parroquia El Sagrario, que se suma a muchas otras celebraciones a lo largo de Chile.
La jornada partió con la misa de 9 horas celebrada por monseñor Felipe Bacarreza, obispo emérito de la diócesis de Los Angeles, quien durante su homilía explicó el origen de la devoción del Carmen y la importancia del escapulario.
La misa de las 11 horas fue celebrada por monseñor Alberto Lorenzelli, obispo auxiliar de Santiago, quien señaló que “celebrar a la Virgen del Carmen es renovar nuestra alianza con ella, como pueblo y como Iglesia. Es decirle: “No nos dejes solos, Madre. Quédate con nosotros. Camina con Chile.” Monseñor Lorenzelli también invitó a renovar nuestra confianza filial en María. “Pongamos nuestras vidas bajo su manto y escuchemos su voz: “Hagan lo que Él les diga”. Si obedecemos al Señor con fe, veremos milagros en medio de nuestras crisis. Y Chile, bajo la mirada amorosa de su Madre, volverá a encontrar el vino de la esperanza y de la vida nueva. ¡Virgen del Carmen, Patrona de Chile, ruega por nosotros!
En la tarde se celebró la misa de 15 y 17 horas donde también muchos fieles llegaron a solicitar su escapulario el que fue impuesto por las camareras de la Cofradía Nacional del Carmen después de cada celebración eucarística.

